top of page

Confirman que los restos hallados pertenecen a Ana Lía Corte

El misterio y la angustia en torno a la desaparición de Ana Lía Corte terminaron de la peor manera este martes por la noche, luego de que familiares y allegados confirmaran que los restos humanos encontrados en la zona sur de San Carlos de Bariloche corresponden a la mujer de 45 años, quien era intensamente buscada desde el pasado 8 de mayo.


El hallazgo se produjo en un descampado cercano al Cementerio Municipal, un sector que ya había sido rastrillado por las fuerzas de seguridad durante las semanas previas.


La alerta la dieron los propios vecinos de la zona tras advertir la presencia de restos óseos en las inmediaciones de las calles Clemente Onelli y Arrayanes.


En un primer momento, las autoridades policiales detallaron que el hallazgo inicial consistía en la mano de una mujer mayor, pero con el despliegue del operativo y el avance de las horas, los peritos descubrieron otras partes del cuerpo en los alrededores.


La confirmación del deceso se esparció rápidamente por las redes sociales, donde su prima Cecilia Corte la despidió con un sentido mensaje: «Volá alto prima, donde estás ya no hay padecimientos».


El macabro hallazgo movilizó un imponente despliegue logístico coordinado por el Ministerio Público Fiscal. Las fiscales Betiana Cendón y María Sofía Ocampo encabezaron las actuaciones en el terreno junto al personal de Criminalística, requiriendo el apoyo de dotaciones de bomberos voluntarios para iluminar el predio mediante reflectores debido a que las tareas científicas se extendieron hasta altas horas de la noche.


La aparición del cuerpo en ese punto geográfico generó desconcierto, ya que los equipos de rescate y la Policía de Río Negro habían concentrado múltiples operativos de búsqueda en esa cuadrícula y en sectores aledaños durante los últimos 18 días.


Los rastrillajes previos habían abarcado zonas complejas como la cuenca del arroyo Ñireco, la región de Challhuaco, el Alto de la ciudad, diversas estructuras edilicias abandonadas e incluso líneas de investigación que se extendieron hasta la vecina localidad de Villa La Angostura.


Hasta el momento de este hallazgo, la última pista certera que tenían los investigadores sobre el paradero de Ana Lía correspondía a la tarde de su desaparición, el viernes 8 de mayo, en el barrio Rancho Grande.


Las cámaras de seguridad interna de la empresa de transporte urbano Mi Bus la habían captado viajando en absoluta soledad a bordo de una unidad de la Línea 51, antes de que se perdiera de forma definitiva el rastro de su teléfono celular y sus movimientos.


Con la confirmación de la identidad de la víctima, la Fiscalía rionegrina ordenó el traslado de la totalidad de los restos hacia la morgue judicial para la realización de la autopsia de rigor.


Las pericias forenses serán determinantes para establecer la data y la causa mecánica de la muerte, examinar si los restos presentan signos de criminalidad o violencia de terceros, y esclarecer cómo llegaron al descampado del sur barilochense.

 
 
 

Comentarios


bottom of page