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Masacre en Australia: un tirador mató a 12 personas.

Un brutal atentado sacudió este domingo a Sídney, la ciudad más poblada de Australia, donde al menos dos personas dispararon contra una multitud que celebraba el comienzo del período festivo judío de Janucá en la playa de Bondi Beach.


Doce personas fueron asesinadas y 29 fueron internadas en hospitales con distintos grados de gravedad. Uno de los agresores fue abatido.


 El ataque comenzó hacia las 18:30 (hora local, 4:30 hora argentina), cuando se realizaba el evento Chanukah by the Sea organizado por la comunidad ortodoxa Jabad local en Bondi, una de las playas más icónicas de Australia.

       

 "Fue un ataque dirigido contra judíos australianos en el primer día de Janucá, que debería ser un día de alegría, una celebración de la fe. Esto es un acto de antisemitismo maligno y de terrorismo que ha golpeado el corazón de nuestra nación. Un ataque contra judíos australianos es un ataque contra todos los australianos", aseguró el primer ministro, Anthony Albanese.


La policía dijo que su operación estaba "en curso" y que "varios objetos sospechosos ubicados en las cercanías" estaban siendo examinados por agentes especialistas, incluyendo un dispositivo explosivo improvisado encontrado en el auto de uno de los sospechosos. Los servicios de emergencia recibieron un aviso para acudir a Campbell Parade alrededor de las 6:45 de la tarde por reportes de disparos, dijo la policía.



Medios de comunicación locales hablaron con transeúntes afectados y manchados de sangre que presenciaron lo ocurrido. Lanyon dijo que el número de muertos por el tiroteo era "variable" y que las personas heridas seguían llegando a los hospitales.


El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, dijo en un comunicado que sus pensamientos estaban con todos los afectados.


"Las escenas en Bondi son impactantes y angustiosas", dijo. “La policía y los servicios de emergencia están en el lugar trabajando para salvar vidas”.


Las muertes por tiroteos masivos en Australia son extremadamente raras. Una masacre en 1996 en la ciudad de Port Arthur, Tasmania, donde un único hombre armado mató a 35 personas, llevó al gobierno a endurecer drásticamente las leyes de armas y dificultó mucho más que los australianos adquirieran armas de fuego.

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